El Manchester City confía en evitar su enésimo fracaso europeo mañana en Ucrania ante un ilusionado Dinamo Kiev que vuelve a unos octavos de final de Liga de Campeones 17 años después (19:45 GMT).

El conjunto inglés quiere evitar su tercera eliminación consecutiva en octavos y afianzarse de una vez por todas como una potencia en Europa, algo que Manuel Pellegrini, que encara sus últimos meses en el banquillo del Etihad antes de la llegada de Pep Guardiola, no sido capaz de conseguir.

Después de encadenar tres derrotas en línea, ante Chelsea (5-1), Tottenham (1-2) y Leicester (1-2), el preparador chileno tiene que recuperar el brillo perdido en las últimas semanas y motivar a unos futbolistas alicaídos.

Eliminados de la FA Cup y con sus posibilidades en la Premier League reducidas drásticamente, la Liga de Campeones y la Copa de la Liga -la final es el domingo, ente el Liverpool- son las únicas competiciones que pueden despedir con cierto brillo la estancia de Pellegrini en Inglaterra.

El City tiene numerosas bajas -Samir Nasri, Wilfried Bony, Eliaquim Mangala, Kevin De Bruyne, Fabian Delph y Bacary Sagna-, pero eso no debería impedirle alinear un equipo competitivo capaz de llevarse el triunfo de Kiev.

Pellegrini dio descanso a muchos habituales el pasado domingo en la contundente derrota a manos del Chelsea, por lo que los titulares llegarán al duelo sin una carga excesiva de minutos.

Por su parte, el Dinamo Kiev ha tenido que esperar casi 17 años para regresar a unos octavos de final de la Liga de Campeones, por lo que no está dispuesto a desaprovechar la oportunidad histórica que se le presenta ante un alicaído City.

Los ucranianos han vuelto a la élite dirigidos desde el banquillo por el futbolista que disputó en la temporada 1998-99 las semifinales de esta competición ante el Bayern Múnich, Serguéi Rebrov, que formaba entonces una dupla temible con Andréi Shevchenko.

En cuartos de final eliminaron al entonces campeón, el Real Madrid, pero la venta de Shevchenko al Milán condenó al Dinamo al ostracismo, a lo que se sumó el surgimiento del Shakhtar Donetsk en el campeonato local.

Rebrov ha conseguido darle la vuelta a la situación y logró colar sorprendentemente a su equipo en los octavos de final tras dejar en la cuneta al Oporto de Casillas, un clásico de la Champions, y tras sufrir una sola derrota ante el Chelsea en Londres.

Al contrario que el Shakhtar, la columna vertebral del Dinamo son futbolistas ucranianos, empezando por la portería, defendida por Shovkovsky, el eterno capitán de los kievitas a sus casi 42 años.

En el centro de la defensa es indiscutible el internacional Jacheridi, imponente central de reacciones imprevisibles, mientras en la delantera está la gran estrella del Dinamo, Yarmolenko.

Precisamente, el zurdo ucraniano es la mayor preocupación de Rebrov, ya que arrastra molestias desde que se lesionara a finales del pasado año.

Pese a no disputar ni un solo minuto durante los amistosos en el marco de la concentración invernal en España, Yarmolenko ha insistido que no está dispuesto a perderse este partido por nada del mundo, por lo que jugará con dolor.

El Dinamo también tiene acento iberoamericano con los portugueses Antunes y Veloso, los brasileños Moraes y Silva, y el paraguayo Derlis González, que llegó a Kiev el verano pasado y se ha ganado la confianza de Rebrov.

Como es habitual con los equipos del este de Europa, su ventaja es que llegan a los octavos de final muy frescos, gracias al receso invernal, pero su hándicap es que les falta rodaje, lo que suele notarse en las segundas partes.

– Alineación probable:

Dinamo Kiev: Shovkovsky; Silva, Dragovic, Jacheridi, Antunes; Garmash, Sidorchuk, Buyalsky, Derlis Gonzalez; Yarmolenko y Moraes.

Manchester City: Hart; Zabaleta, Kompany, Otamendi, Clichy; Fernando, Fernandinho, Silva, Touré, Sterling; y Agüero.

Árbitro: Mateu Lahoz (ESP)

Estadio: NSK Olímpico (Kiev)

Hora: 19:45 GMT (20:45 CET).

EFE