Reino Unido, Francia, Bélgica y Holanda se unieron para mejorar sus investigaciones transfronterizas relacionadas con la inmigración ilegal en la región del Mar del Norte y garantizar una respuesta efectiva ante esta problemática.

Los cuatro países coincidieron en la necesidad de mejorar los intercambios de información entre sus autoridades, así como con la Europol, Frontex y con autoridades portuarias relevantes.

Resaltaron la importancia de intensificar el combate contra documentos oficiales contrabandeados y de facilitar investigaciones financieras que permitan confiscar los ingresos generados por el contrabando y el tráfico.