En las redes sociales sociales circula un nuevo video que muestra el abuso policial del que fue víctima un grupo de jóvenes músicos y sus acompañantes en el municipio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México.

De acuerdo con la versión de los agredidos, los hechos ocurrieron la madrugada del domingo pasado, cuando salieron de un evento al que acudieron a tocar, lo mismo que otras bandas, en el Foro Emergente de Cuautitlán Izcalli.

Para regresar a la Ciudad de México organizaron una caravana de tres vehículos; no obstante, en el camino del último auto se cruzó una camioneta que era conducida por una persona, al parecer, en estado de ebriedad.

Este incidente desubicó al conductor del último coche en que viajaban los jóvenes, por lo que paró la unidad para contactar vía celular a  sus compañeros. Minutos más tarde llegó una patrulla, cuyos ocupantes se acercaron y tras interrogarlos violentamente, los bajaron, golpearon, detuvieron y extorsionaron para recuperar su libertad.

De la agresión y privación de la libertad también fueron objeto otros jóvenes que se presentaron para conocer la situación de sus amigos.

Estos son los textos íntegros de dos las víctimas.

“LA MALA FORTUNA DE CRUZARSE CON POLICÍAS MUNICIPALES DE CUAUTITLÁN IZCALLI

En minutos, la vida cambia, y se pasa al grupo de.personas víctimas de los abusos, agresiones y extorsiones de elementos de una Policía Municipal, en este caso la de Cuautitlán Izcalli, en el Estado de México.

Anoche, sábado 13, acudimos a tocar con otras bandas al Foro Emergente de Cuautitlán Izcalli, de donde salimos a las 2:30 de la madrugada del domingo, para regresar a la Ciudad de México, y nos organizamos en caravana de tres vehículos para avanzar al destino.

A unos cuantos minutos, se nos cruzó, al tercer vehículo, una camioneta que por su manejo parecía que era conducida por alguien que había ingerido bebida alcohólicas.

Cuando pude rebasar la camioneta me percaté que los otros dos vehículos se habían adelantado, y no supimos hacia donde dirigirnos, por lo que paré mi auto para llamar por teléfono a mis amigos, en Avenida Bolognia de Bosques del Lago.

En.minutos, se cruzó frente a nosotros una camioneta policíaca, la 24673, cuyos ocupantes se acercaron a nosotros.

En pocos minutos llegaron tres camionetas policiacas más, entre las que vimos inicialmente las balizadas con los números 24648 y 24675,,de las que bajaron más  uniformados para rodear mi automóvil.

En el momento que abrí la ventanilla para solicitar orientación, un uniformado quitó el seguro; abrió la puerta; metió el torso al carro e intentó desabrochar el cinturon de seguridad, y al no lograrlo me jaló de brazos cabeza, piernas y ropa, por lo que rompió mi sudadera y me dejó huellas físicas de la agresión .

Los policías que rodearon mi vehículo, entre gritos y jaloneos, preguntaron por qué nos detuvimos, y se les informo que para hablar por teléfono y solicitar información a mis amigos de los otros autoasobre la ruta que seguían.

En el coche íbamos Nicté, Mario, Alonso, Edgar y yo.

Mario bajó para hablar con ellos y preguntar qué había pasado, y en ese momento fue jalonado hasta una patrulla que se había detenido atrás, y entre los empujones cae al piso con un policia, lo que es aprovechado por otros uniformados para patearlo.

Preguntamos insistentemente por qué nos agredían, y entre versiones encontradas uno decía que había orinado un amigo en la vía pública, y luego señalaban a mi amiga. No se ponían de acuerdo.

Del otro lado, otro policía cacheteaba a un acomoañante, y nadie entendía el por qué de la agresión.

Preguntábamos qué pasaba; les decíamos que fueran a buscar verdaderos delincuentes, les asegurábamos que somos gente que no infringe la ley.  Nada frenó la brutalidad policíaca.

Mario y Nicté fueron trasladados a las galeras  dw la estación policiaca, hasta donde después acudieron unos amigos vecinos de Cuautitlán, para conocer la situación.  También fueron detenidos.

Mas tarde, ya al amanecer  los cuatro amigos fueron extorsilnados con mil 600 pesos cada uno para obtener su libertad.

Las patrullas que logramos identificar son: 24670, 24648, 24673 y 24675.

Es importante destacar que quienes tocamos en la banda Inválido, tenemos una.profesion y nos dedicamos a actividades lícitas”

Victor Daniel Torres”

Versión de Mario, de 23 años.

“Desgraciadamente en la madrugada de hoy 14 de agosto del 2016 mi novia y yo fuimos víctimas de un caso extremo de abuso policíaco, ambos fuimos golpeados y trepados a las patrullas a la fuerza sin haber tomado una acción que lo ameritara. Los oficiales de policía de cuautitlán izcalli, por el simple hecho de detenernos a esperar una dirección para llegar a casa de un amigo después de tocar, aseguraban que uno de nuestros pasajeros había orinado en la vía pública y que nosotros estábamos obstruyendo el cumplimiento de su deber. Uno de estos oficiales aprovechó que mi amigo tenía el vidrio abierto para hablar con él y metió su mano para abrir los seguros, las puertas que consiguió abrir fueron las de mi amigo que venía manejando y la de mi novia que venía justo detrás de él, yo venía en medio. Al ocurrir esto, yo brinqué para interponerme en el forcejeo del policía en el intento de sacar a mi novia del vehículo. Viendo que habían dos puertas cerradas y amenazas, decidí salir del automóvil a intentar llegar a un acuerdo con los oficiales, que consistía únicamente en dejarnos esperar a que alguien fuera por el auto y nos llevaran parejo y ya que el caso fuera determinado en juicio. Acto seguido, el policía prensa a mi amigo que venía manejando de sus sudadera y lo agarra de la cabeza, yo intentando calmar las aguas le dije al policía que se calmara y en seguida, se me puso de frente a centímetros y después me agarró y empezó a empujar hacia la patrulla, al resistirme fueron dos oficiales más a intentar controlarme, en ese momento, mientras luchaba por safarme, un oficial y yo caemos al suelo y los otros dos van hacia mí y comienzan a patearme intentando darme en la cara. Mi novia al ver esto sale del auto por intentar auxiliarme y es detenida, ahorcada y parcialmente golpeada por una oficial que también estaba ahí. Después de esto, ambos decidimos guardar la calma y esperar a que nos llevaran a poder hacer nuestra declaración, entre ls amenzas e insinuaciones de asalto se veían muy complacidos con lo que acababn de hacer.

Al haber llegado al “MP Izcalli 1” (o al menos ese es el nombre que me dieron) unos amigos trataron de entrar para poder llegar a un acuerdo con nuestra fianza, la primera insistencia fue ignorada y a la segunda salieron por ellos y agarraron a los que estaban más cerca de la puerta para terminar encerrándolos también. Claro, después de romperles la ropa en el intento violento por meterlos.

Al parecer ya estamos a salvo los 4 que fuimos encerrados. Pero díganme… ¿Quién va a responder por las heridas y los moretones a mi novia? ¿Esto es sentirse seguro? Por favor, ayuden compartiendo esta publicación. La verdad estamos muy decepcionados del tipo de país en el que vivimos. No hay que quedarnos callados.

Gracias por leer esto. Compartan por favor”.