Por su agresividad Benito Ireta, oficial mayor del municipio de Jaral del Progreso, Guanajuato, presentó su renuncia luego de que fuera evidenciado golpeando a Martín Quesada Ramírez, empleado del municipio al que despidió porque “había hablado con militantes panistas”.

José Alberto Vargas, presidente municipal de Jaral, se dijo avergonzado del comportamiento del servidor público y también  informó que el despido de Quesada Ramírez, se debió a que sustrajo documentación de catastro.

La agresión fue grabada por la regidora Carmen Rivera, a quien Benito Ireta, le exigió también presentar su renuncia por “ser partícipe en los hechos”.

El empleado agredido recibió siete puntadas debido a las lesiones que le provocó el ahora ex oficial mayor de Jaral.