En México, la tortura persiste, reconoció el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa, quien alertó que unos de los lastres que han impedido reducir los índices de impunidad ha sido esta práctica.

“Ha llegado el momento de terminar con esta práctica, de erradicar la tortura, porque aunque ha habido avances, debemos reconocer que no hemos logrado erradicarla y que su práctica persiste en distintos ámbitos.”

Campa Cifrián advirtió que la tortura provoca grandes consecuencias, toda vez que es un factor de violencia y no de seguridad, además de que una investigación fundada en la tortura carece de valor jurídico y no garantiza llegar a la verdad, ni siquiera tratándose de los peores criminales.

El funcionario de la Segob, sostuvo que México requiere mejorar los mecanismos para que los actos de tortura sean prevenidos y de ocurrir sean sancionados .