Miriam Marín Miranda, investigadora en el Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET), de la UNAM, desarrolla un posible sustituto de hueso sintetizado a partir de ceniza de la cáscara de arroz.

La cáscara de arroz calcinada permite obtener hasta 95 por ciento de silicio y otros compuestos como calcio, sodio y el pentóxido de fósforo, que están dentro de la composición de los biovidrios.

También explicó que un biovidrio que puede favorecer el trabajo de las células, al proporcionarles una estructura y componentes suficientes para que realicen el proceso de regeneración ósea.