Ante la posibilidad de que explote el celular Galaxy Note 7 de Samsung por una falla detectada en las celdas de la batería, la empresa surcoreana está realizando un programa de remplazo a fin de eliminar cualquier inconveniente para sus usuarios.

A través de un comunicado se detalla que para evitar algún incidente es necesario dejar de utilizar el teléfono y llevarlo a partir del 30 de septiembre a cualquiera de los Centros de Atención a Clientes Autorizados de su operador, para cambiar su equipo por uno nuevo.

Pero si en tu caso no puedes esperar a esa fecha la empresa te prestará un equipo o te dejará cambiarlo por otro modelo de la marca reembolsándote la diferencia si es que existiera.

Aunado a estas medidas se lanzó una actualización de software que limita la carga de la batería a un 60% para aquellas personas que lo sigan utilizando