dodge_challenger_post_crashLos “muscle cars” americanos, a pesar de su icónico legado como autos muy poderosos y veloces, obtuvieron resultados contrastantes en lo relacionado con la seguridad.

Así lo revelan los resultados de una serie de pruebas de choque realizadas por el Instituto de Aseguradoras para la Seguridad en las Carreteras de los Estados Unidos (IIHS, por sus siglas en inglés) a los modelos deportivos V8 de Ford Mustang, Chevrolet Camaro y Dodge Challenger. En dichos tests, si bien logran desempeños de bueno a regular en ciertas pruebas, en términos generales ninguno obtuvo una calificación excelente.

Los tres “muscle cars” obtuvieron buenos resultados en las pruebas de impacto frontal con desfase medio y en la de impacto lateral. Sin embargo, en la prueba de choque frontal con desfase reducido, la más exigente de la evaluación, el Camaro obtuvo una nota buena, el Mustang aceptable y el Challenger, marginal.

El Camaro mantuvo la integridad de la cabina, por encima del Mustang y el Challenger, y por lo tanto resulta ser más segura para los pasajeros. Sin embargo, el modelo de Chevrolet vio reducida su calificación, debido a que carece de sistemas de alerta de impacto frontal o atropellamiento.

En el caso del Ford Mustang, sale bien librado en la mayoría de las pruebas, incluida la de impacto en el toldo, con la que se determina su resistencia a vuelcos. Sin embargo, obtuvo un resultado menor en la prueba del desfase reducido.

Mientras que el Dodge Challenger fue el que obtuvo las peores notas de seguridad entre los tres modelos. Destaca el hecho de que en la prueba de choque con desfase reducido, la rueda delantera izquierda invadió el habitáculo y causó lesiones en el muñeco de prueba, además de obtener resultados marginales en la protección de asientos y reposacabezas.

De acuerdo con el IIHS, esta prueba muestra que las tres armadoras americanas deben hacer más esfuerzos para mejorar la seguridad de sus coches deportivos.

Cabe destacar que el IIHS generalmente no realiza pruebas en modelos deportivos o Premium, debido a su bajo volumen de participación en el parque vehicular. Sin embargo, decidieron evaluar estos “muscle cars”, debido a las solicitudes recibidas por parte de los consumidores y a que los tres modelos tienen un excepcionalmente alto volumen de ventas.