Ricky Martin hizo una pausa en su carrera musical para enfocarse en su trabajo como embajador de Buena Voluntad de Unicef, y visitó a los refugiados sirios que se encuentran en Líbano.

Ricky MArtin siria

En esta visita, el astro boricua de la música comentó que los refugiados han perdido su valor, pero la comunidad internacional debería abrir su corazón para recibirlos.

El cantante, de 44 años tiene el objetivo de hacer un llamado para cuidar por los derechos de los niños en estos momentos de crisis.

Durante su visita, Ricky bailó y jugó fútbol con los más pequeños. La labor humanitaria del autor de “La mordidita” está centrada en la infancia y la adolescencia, combatiendo el trabajo infantil y la trata de menores. De hecho, recordemos que desde el año 2004 tiene una fundación que trabaja al respecto.