La réplica de la Capilla Sixtina, tuvo que cerrar poco tiempo después de haber sido inaugurada, por fallas en la reproducción de sus vídeos.

En sus primeras dos horas de funcionamiento, aproximadamente 500 personas que alcanzaron a ver la atracción antes de que fuera cerrada, sin embargo, otras se retiraron molestas por la mala organización.

Aun cuando los registros se se realizaron vía internet, hubo opción de registro en taquilla, sin embargo, estas estuvieron cerradas y en las filas de cada horario se metieron personas sin registro, lo que causó molestia entre los asistentes.