Manlio Fabio Beltrones ante la Comisión Política Permanente integrada por gobernadores y dirigentes presentó su renuncia  para permitir que una nueva dirección encabece las transformaciones que el partido requiere. Es, afirmó, su contribución inmediata al debate que propone abrir en las filas del priismo y encontrar el mejor camino a seguir en la próxima Asamblea Nacional.

Y es que dijo, lo que está en juego no es la numeralia electoral, lo que está en juego es, ni más ni menos, el proyecto de Nación para el Siglo XXI. Por ello, consideró que hoy le toca hacer una pausa necesaria, pero que seguirá en la política, que es su vocación, en la búsqueda de respuestas a los retos que la gobernanza democrática del país impone; un México de pluralidad y de poder compartido al que hay que darle un nuevo orden.

Ante ello, el presidente del CEN priista planteó una disyuntiva para su partido: claudicar en el proyecto de modernización del país que propusimos o seguir adelante; retroceder en lo alcanzado o permitir que avance el populismo autoritario que ha fracasado en otros paises; o regresar los privilegios económicos o monopólicos a algunos, abandonando a los que menos tienen, fueron las preguntas que formuló ante los comisionados.