Cada año el Hospital General de México recibe entre 17 y 18 casos de personas que requieren un reimplante de sus extremidades, debido a accidentes con cuchillos, sierras de carpintería o por trabajos de albañilería, guillotinas o molinos, pero sólo se pueden reimplantar diez, en promedio, porque se preservó adecuadamente el dedo o la mano

“alrededor de diez exitosos, evidentemente eso implica que se valoran más casos, pero algunos llegan ya fuera del tiempo adecuado para implantarse, otros llegan y el segmento amputado no se preservó adecuadamente y/o está congelado o no venía en frío, en hielo y ya tampoco es factible”

Así lo dijo, Raymundo Priego, Jefe del Servicio de Cirugía Plástica, del Hospital General de México