Con la aprobación de las reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, se completaron las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción.

En la Cámara de Senadores se aprobaron las reformas con las que se regresan facultades a la Secretaría de la Función Pública, funciones que por cierto habían sido asignadas a la Secretaría de Hacienda.

Ahora la Función Pública se encargará – de nueva cuenta- del control interno de la Administración Pública Federal y podrá llevar a cabo revisiones y auditorías a las dependencias y las vigilará en materia de contabilidad, contratación y remuneraciones de personal, adquisiciones, arrendamientos y ejecución de obra pública, además de que deberá investigar y resolver las faltas administrativas no graves que detecte, porque las graves serán canalizadas al Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

La senadora Laura rojas se encargó de presentar la iniciativa al pleno de la Cámara de Senadores y explicó que el senado deberá ratificar al titular de la Secretaría de la Función Pública.