Tras la muerte del gorila Bantú en el Zoológico de Chapultepec, la PROFEPA realizó una visita de inspección a fin de recabar información para integrar a la investigación que se inició para conocer la causa de muerte del ejemplar.

A través de un comunicado se detalla que los inspectores federales solicitaron a la dirección del zoológico el historial clínico, el protocolo de manejo y el reporte de necropsia del ejemplar de gorila de tierras bajas, además de entrevistar a cada una de las personas involucradas en la preparación y aplicación del manejo del gorila que sería trasladado.

Todos los elementos recabados serán integrados y analizados en su conjunto, para determinar si la muerte fue causada por una negligencia médica o error humano en la aplicación del protocolo, entre los hallazgos de la inspección se encontró que al ejemplar le fueron aplicadas dos dosis de anestésico, una de 3.15 ml y otra de 1.5 ml, ambas dosis aplicadas por vía intramuscular.