Ante la turbulencia financiera que se vive en el mundo, es necesario que el gobierno federal elimine todos aquellos programas que no tienen rentabilidad social, ya que es fundamental en el proceso de hacer más eficiente la asignación de los recursos.

 

Así lo considero el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) quien dijo que no basta con reducir el gasto público, sino que se tiene que revisar su composición total.

 

El organismo que depende del Consejo Coordinador Empresarial, en su publicación semanal, aclaró que hoy el país no tiene precios del petróleo elevados ni tasas de interés a la baja, que en su momento dieron una amplia holgura al gasto público, que propiciara que las autoridades no se preocuparan por realizar ajustes preventivos.

La idea, abunda, es lograr que el presupuesto de egresos cumpla con el objetivo de generar un entorno en el que la población pueda desarrollarse eficientemente, mejorar la distribución del ingreso y el nivel de vida de las familias y estimular el crecimiento de la economía de manera permanente.