¿Hasta qué grado eres capaz de compartir o prescindir de algo para ayudar a los demás?

Durante un experimento realizado por la organización Mensajeros Urbanos en calles del centro de la Ciudad de México, una persona en situación de calle demostró todo lo solidario que se puede ser a pesar de la evidente necesidad.

Mensajeros Urbanos colocó monedas y billetes dentro de un bote de plástico que pegó en un lugar público, con un mensaje en el que señalaba que podían tomar el dinero aquellos que tuvieran “necesidad”.

“DINERO PARA PERSONAS CON EXTREMA NECESIDAD. TOMA LO QUE NECESITES. TEN EN CUENTA QUE HAY PERSONAS MÁS NECESITADAS QUE TÚ Y QUE TIENE QUE ALCANZAR PARA TODOS. SI QUIERES AYUDAR PUEDES DONAR”, decía el letrero.

Muchas personas que pasaron por el lugar hicieron su donación, pero otras que no necesitaban tomaron el dinero argumentado alguna necesidad mínima, como un joven que se llevó 500 pesos para comprar un par de tenis.

En cambio, una persona de la tercera edad, vagabundos y personas de escasos recursos sólo tomaron una pequeña cantidad.

Checa lo qué pasó con un indigente, a quien directamente se le ofreció el dinero.