Los penales mexicanos pasan de panzaso. Y es que de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2015, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la calificación de los centros estatales es apenas de 6.1, mientras que en los federales es de 7.3.

El organismo nacional supervisó 254 penales, es decir; cerca el 90 por ciento de los existentes en el país, de los cuales 71 presentan hacinamiento.

“Se observó una deficiente distribución de internos, existiendo casos en los que, en áreas donde deben convivir 4 internos, se encuentran hasta 30.”

Es es Ombudsman nacional, Luis Raúl González Perez quien detalló que en igual número de penales observaron condiciones de autogobierno. Ademas, en 73 centros se encontraron áreas de privilegios, donde algunos internos gozan de beneficios como aparatos electrónico, drogas e incluso armas.

Por todo ello, la CNDH urge a revisar y replantear el sistema penitenciario mexicano con una perspectiva de derechos humanos.