Científicos llevan casi dos semanas atrapados en la estación meteorológica de la Isla Troynoy en el Ártico.

En las últimas horas un helicóptero logró poder enviarles provisiones, pero la instrucción para los meteorólogos sigue siendo la misma: no salir de la estación. Se sabe que se encuentran bien de salud y se encuentran en la espera de que les lleguen bengalas para ahuyentar a los osos.

Se ha reportado que los osos se han vuelto más agresivos e incluso mataron a uno de los perros guardianes y que en las noches, una osa se mantiene en la puerta y golpea las ventanas.

El tiempo corre a favor de los científicos ya que las temperaturas están descendiendo y en un mes o dos toda la zona quedará congelada y permitirá a los osos moverse a otras zonas en busca de alimento.

 

Por: Paola Martínez Padilla