La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó los hechos violentos ocurridos en Nochixtlán y Hacienda Blanca, Oaxaca, que dejaron al menos ocho personas muertas y un número aún por determinar de heridos, al tiempo que repudió el asesinato del periodista Elpidio Ramos Zárate, en el crucero de Juchitán a Ixtepec.

A través de un comunicado, Jan Jarab, Representante en México del Alto Comisionado hizo un llamado a evitar la violencia y a que las partes involucradas privilegien el diálogo sobre la confrontación.

El exhorto del organismo internacional es a las autoridades a investigar de forma independiente, pronta, exhaustiva e imparcial los hechos ocurridos, así como deslindar las responsabilidades y atender y reparar adecuadamente a las víctimas.

La ONU recuerda que cuando en una acción de protesta se presentan situaciones de violencia que ameritan recurrir, como último recurso, al uso de la fuerza, las autoridades deben sujetarse a los principios de razonabilidad y proporcionalidad, evitando violaciones al derecho a la vida e integridad física.