De nueva cuenta la Organización Mundial de la Salud lanzó el llamado para aplicar un plan estandarizado en los empaques de todo tipo de productos fabricados con tabaco.

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La propuesta que ya se aplica en Australia desde el 2012 y que a partir de este mes adoptaron Francia y Reino Unido, prohibe el uso de logotipos, colores, marcas, imágenes o información promocional en los empaques, mientras que los nombres y marcas de los productos deben exhibirse en colores y fuentes prefijados.

Los colores a usar deben ser blanco y negro u otro par siempre y cuando sean contrastantes entre sí y de acuerdo a las regulaciones de cada país. Se acepta la marca o el nombre del fabricante así como información de contacto, la cantidad del producto que se empaca pero sin ninguna clase de logotipo.

El objetivo es reducir el atractivo de los productos tabacaleros, la eliminación del atractivo de los empaques, evitar la sugerencia de que un tipo sea menos dañino que otro, así como aumentar la información sobre los daños a la salud.