Si bien México no atraviesa por una recesión como algunos países de Latinoamérica, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), redujo su proyección de crecimiento para nuestro país al pasar de 3 por ciento a 2.6 por ciento para este año y lo mismo hizo para el 2017 al pasar de 3.3 a 3 por ciento.

En conferencia Christian Daude, economista en Jefe del organismo internacional, explico que uno de los factores que han impactado a la economía nacional son las nuevas presiones bajistas en los precios del petróleo y las dificultades en la implantación de los recortes en PEMEX.

“México ha enfrentado varios choques un poco negativos y esto ha llevado, a un recorte del gasto en el sector público, que nosotros consideramos necesarios, pero claramente esto en el corto plazo, todo esto ha llevado a una leve revisión hacia la baja del crecimiento mexicano, de todas maneras nosotros creemos que el crecimiento va a aumentar en el 2017 un 3.0 por ciento, porque la importante agenda de reformas estructurales que ha tenido el gobierno se van a empezar a dar algunos de sus frutos.”
Agregó que la Reforma Energética comenzará a dar frutos a partir del próximo año, por lo que es crucial que las subastas de yacimientos petrolíferos atraigan compromisos de inversión serios.
Por último el especialista estimo que el crecimiento del PIB suba en 2017 a medida que vayan disipándose las presiones bajistas transitorias en la demanda estadounidense y la extensa agenda de reformas del gobierno comience a impulsar la inversión.