Los niños mexicanos duermen hasta tres horas menos de lo recomendado para tener un descanso adecuado y un desarrollo saludable.

La deuda de sueño que se debe principalmente a aspectos sociales y culturales, lo que genera una mayor incidencia de trastornos del estado de ánimo, disminución de la motivación, hiperactividad, impulsividad y conducta agresiva.

De hecho, hoy se sabe que la falta de sueño en niños desencadena síntomas propios del Trastorno con Déficit de Atención e Hiperactividad, una de las alteraciones psiquiátricas más diagnosticadas en menores.

En entrevista para Grupo Acir, Yoaly Arana, coordinadora de la Clínica de Trastornos de Sueño de la UAM Iztapalapa, explicó que por ello, se deben implementar desde pequeños rutinas saludables de sueño: “es muy importante a los niños enseñarles desde muy pequeñitos que son capaces de dormirse solos, niños de dos años por ejemplo enviarlos a su cuarto y a su cama solos”

Detalló que si la restricción de sueño es crónica, además de afectar las áreas saciedad y aumentan los niveles de Grelina cuya función es favorecer el apetito. Es por ello que existe un aumento en el apetito en sujetos con restricción de sueño, tanto en adultos como en niños”.

Si una persona no ha dormido bien, elige alimentos hipercalóricos, lo que afecta el peso. Estos hallazgos cobran especial importancia en nuestra sociedad, dada la alta incidencia de obesidad infantil. En México el 14.6% de niños en edad de entre 5 y 11 años sufre de obesidad o sobrepeso, situación que conduce a un aumento tanto en la mortalidad como en la morbilidad en quienes la padecen, destacó la especialista