Testigos aseguran haber visto volar al muchacho, y sangre correr en el tobogán Verrückt.

Caleb Schawb, hijo de un legislador estatal, murió el domingo en el “Verrückt”, un tobogán acuático de 58 metros de altura.

“Honestamente, no sabemos qué pasó”, dijo Winter Prosapio, portavoz del parque. “Es por ello que una investigación, una investigación completa, es necesaria”.

 

El congresista republicano Scott Schwab y su esposa emitieron un comunicado en el que anunciaban que su hijo Caleb Thomas Schwab había muerto en el parque.

“Desde el día de su nacimiento, él trajo abundante alegría a nuestra familia y a todos con los que tuvo contacto”, dijo el legislador Schwab, quien solicitó respetar su privacidad.

La policía investiga lo ocurrido en la atracción conocida como Verruckt “loco” en alemán, lo único que han informado es que el niño murió por lesiones en el cuello y que están analizando las circunstancias de su fallecimiento.