Luego de que se diera a conocer que periodistas de Televisión Azteca fueron retenidos en Oaxaca y tras el asesinato de los reporteros Elidio Ramos Zárate y Raúl Cano López, la Comisión Nacional de Derechos Humanos alerta que cualquier afectación o ataque, que busque inhibir la labor de periodistas o afecte su integridad física y mental, trasciende a las víctimas directas y repercute en  toda la sociedad.

A través de un comunicado, el organismo nacional advierte que nada justifica la pérdida de vidas humanas.

Hasta la fecha, la CNDH ha registrado, como consecuencia de la violencia en los hechos ocurridos el 19 de junio, ocho personas fallecidas, 41 policías federales y 14 policías estatales heridos, así como 53 civiles lesionados.

Por ello el organismo recomienda la construcción de acuerdos que restablezcan la paz y el orden en Oaxaca, así como iniciar las indagatorias que correspondan para determinar y sancionar los ilícitos que se hubiesen cometido, de una y otra parte, en Nochixtlán, Oaxaca.