Debido a que el periodo de incubación de la lepra es de hasta 25 años a partir de que se adquiere la infección y también al momento en que aparecen lesiones visibles en el cuerpo, realizar el diagnóstico y tratamiento oportuno es fundamental para combatirla totalmente en el país

Jesús Felipe González, director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, de la Secretaría de Salud, dijo que las principales heridas son visibles en ojos, manos y pies, aunque pueden pasar desapercibidas y desarrollar discapacidades graves e irreversibles.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de Lucha contra la Lepra 2016, que se conmemora el último domingo de enero, este año con el lema “En 2016, cero casos con discapacidad por lepra, con diagnóstico y tratamiento oportuno… Nuestro gran reto en México”, el funcionario explicó que el país se encuentra en el camino adecuado para avanzar hacia la eliminación completa de la enfermedad.

Las principales acciones del Programa Nacional de Eliminación de la Lepra se orientan al fortalecimiento de los servicios de salud con la actualización continua del personal médico.

El director del CENAPRECE aseguró que para confirmar un caso de lepra es necesario tomar consideraciones clínicas, hacer estudios bacteriológicos de la oreja, y biopsias en las lesiones de la piel.

González Roldan precisó que es posible detectar un caso de esta enfermedad cuando  aparecen manchas rojizas, caída del vello y no presentar sudor en alguna parte especifica del cuerpo en donde antes si había. También se pueden observar nódulos, úlceras y lesiones dermatológicas.

En México, el tratamiento contra este padecimiento es efectivo y totalmente gratuito en todas las unidades de salud. Deberá ser supervisado por el médico tratante, a fin de garantizar el avance en la recuperación del paciente.

Una vez que las personas sanan, se efectúa la llamada “vigilancia pos-tratamiento” que dura entre dos y cinco años, con revisiones periódicas cada seis meses hasta ser dados de alta. Es importante la observación de los enfermos porque al tener contacto con sus familias se evita la dispersión.

En 2014 en todo el territorio nacional se reportaron 208 casos nuevos y 454 en  tratamiento. De forma preliminar para 2015 fueron 175 y 396, respectivamente, lo que representa 16 por ciento menos casos nuevos y 4 por ciento menos en la prevalencia.

Indicó que  en Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Jalisco es donde se encuentra el mayor número de enfermos de lepra, y solo Tabasco y Tlaxcala no tuvieron ninguno desde hace más de 10 años.  Sin embargo, aún persisten 22 municipios en México que reportan más de un caso por cada 10 mil habitantes, lo cual significa un gran desafío para el país.

Luego de invitar a la población a solicitar atención en cualquier unidad de salud del país cuando se presenten síntomas de la enfermedad, reiteró la  necesidad de realizar un esfuerzo para disminuir el estigma y la discriminación que aún prevalece por esta enfermedad hacia las personas afectadas por lepra.