Nos encontramos en el Blue Monday o el día más triste del año.

n-BLUE-MONDAY-TRISTEZA-large570

Se trata del tercer lunes de enero, uno de los momentos más fríos del año y con pocas horas de luz, donde las personas se sienten más desanimadas y decaídas.

El Blue Monday se determinó con una fórmula matemática del investigador británico Cliff Arnall, donde se miden variables tales como el fin de las fiestas navideñas, la vuelta a la rutina, la cuesta de enero, las promesas incumplidas y las condiciones meteorológicas.

La explicación científica dice que la luz solar aporta vitamina D y ésta afecta a los sistemas hormonales. En el sistema nervioso central encontramos serotonina que está en parte condicionada por la luz solar y que inhibe “la ira, la agresividad, el humor, el sueño…”.

Por ello, ante niveles bajos de serotonina nos sentimos más apáticos, tristes, enfadados; mientas que a niveles más elevados, nos sentimos alegres, felices y eufóricos.

Cabe señalar que el nivel de desánimo en este “lunes triste” dependerá de la meteorosensibilidad de las personas, un trastorno afectivo estacional, que afecta al 15 por ciento de la población, y que provoca fuertes cambios de humor con la llegada del frío.