A pesar de que la inversión pública es fundamental para estimular la productividad y competitividad del aparato productivo del país, durante el año pasado se registró un deterioro de esta inversión al representar solo el 3.7% del PIB, lo que significa que el principal motor del crecimiento, no está funcionando, de tal manera que la economía no verá un ritmo de avance mayor mientras no se canalicen mayores recursos a la ampliación del acervo de capital, que es fundamental para la creación de empleos.

Así lo dio a conocer el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, quien destaca que dicho porcentaje es el más bajo al menos en la serie que este organismo tiene disponible desde 1939.

Agrega que la constante baja de la contribución de la inversión pública se ha convertido en un factor que inhibe el crecimiento, toda vez que su rentabilidad social tiene que ver mucho con la competitividad y productividad del país, dada la relación directa que tiene con la capacidad de crear infraestructura e incidir positivamente en los niveles de salud, educación, seguridad, y comunicaciones, entre otros factores importantes.

El CEESP dijo que la inversión pública es fundamental para estimular la productividad y competitividad del aparato productivo del país, tal parece que las políticas públicas han estado más dirigidas al gasto en consumo del gobierno, que en generar un entorno propicio para que las empresas se desarrollen eficientemente.