“No se han encontrado pruebas de que las tareas, a nivel primaria, ayuden a los niños a tener un mejor rendimiento escolar”, esa es la conclusión de un reciente estudio elaborado, desde 1989, por uno de los principales especialistas en el campo de las tareas escolares y del hogar, el profesor Harris Cooper, de la Universidad Duke, de Carolina del Norte, Estados Unidos.

El profesor Cooper afirma que los alumnos en los primeros años asimilan mejor las clases en el salón de la escuela y las tareas sólo restan tiempo invaluable que se le quita a los hijos, lo que se comprobó en oFOTOREPORT3Btra investigación de la Universidad de Arizona, pero aclaran que esta afirmación no aplica para todos los niveles de educación, ya que en los grados superiores como preparatoria, las tareas sí benefician.

Otra conclusión es que las tareas causan un efecto negativo en la actitud de los niños hacia la escuela; por ejemplo, ¿a quién no le dijeron de pequeño: “si no haces la tarea no sales a jugar”?

Tras estas afirmaciones, la Organización Mundial de la Salud a través de sus representantes en la ONU, están haciendo las peticiones necesarias para eliminar las tareas escolares de todos los sistemas educativos registrados y así lograr que los niños recuperen el gusto por el estudio y por ir a la escuela.