La Ciudad de México está libre de riesgo de presentar casos de Zika autóctonos, debido a su ubicación geográfica y una altura de 2 mil 250 metros sobre el nivel del mar que no permiten la sobrevivencia del mosquito vector trasmisor del virus del Zika, mismo vector de Dengue y Chinkungunya.

Aunque en la Ciudad de México no se han registrado casos de Zika, se han identificado nueve casos importados de otras entidades.

Entre las acciones de prevención destacan la detección, notificación y seguimiento de los casos importados, así como el monitoreo de especies de mosquitos en 234 sitios de riesgo y 98 panteones, con la instalación de dos mil 422 ovitrampas.

La infección por virus Zika se caracteriza por comezón,  conjuntivitis, dolor de cabeza, abdominal, de músculos y articulaciones, salpullidos, falta de apetito, vómito, diarrea,  escalofríos y fiebre.

La Secretaría de Salud  de la CDMX, recomienda principalmente a los viajeros avisar a las autoridades sanitarias del aeropuerto si padecen algún síntoma.

Asimismo, a la población en general a mantener los patios de las casas libres de depósitos de agua como charcos, llantas u otros recipientes donde pudiera almacenarse el agua; mantener tapados los depósitos permanentes de agua como tanques, tinacos y cisternas; y evitar el contacto con mosquitos a través del uso de repelentes, así como el uso de mosquiteros en ventanas y pabellones para dormir.