Integrantes del Politécnico han hecho pruebas con animales y comprobaron sus propiedades.

Consideran la posibilidad de producir, en el mediano plazo, un fitofármaco que complemente los tratamientos orales.

Las pruebas se han llevado a cabo en ratones y es indispensable validar los efectos biológicos para comprobar que su uso es seguro.

De acuerdo con algunos resultados de los estudios, las hojas de Annona cherimola regulan los niveles de glucosa en la sangre, es decir, si el índice está por debajo del nivel, lo eleva, y si es superior, lo reduce.

La especie vegetal es inocua y no interacciona con los fármacos reguladores de la glucosa.

IPN investigacion diabetes 2

El proyecto lo desarrollan Ivonne María Olivares Corichi, de la Escuela Superior de Medicina, Fernando Calzada Bermejo, de la Unidad de Investigación Médica en Farmacología del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” y Jesús Iván Solares Pascasio, quien obtuvo el grado de maestro en ciencias con especialidad en farmacología con este proyecto.

Antes de realizar estudios clínicos en humanos, corroborarán dichos efectos en cerdos, porque es el modelo que más se asemeja al hombre en la producción de insulina.

Aunque las plantas tengan un uso tradicional, es indispensable validar los efectos biológicos para comprobar que su uso es seguro.

Los especialistas consideraron que otra razón para elaborar más adelante un fitofármaco es que a diferencia del fruto (chirimoya), las hojas de Annona cherimola no tienen uso comercial, por lo tanto este recurso es abundante y no existe riesgo de que pudiera ponerse en peligro.