A pesar de que la UNAM reveló este martes que el Gorila Bantú padecía enfermedades cardiacas, luego de haberle realizado estudios de tejido a solicitud de la Dirección General de Zoológicos y Vida Silvestre del Gobierno de la Ciudad de México, la Secretaría de Medio Ambiente capitalina, consideró que resulta “imposible” emitir un diagnóstico aún, con base en resultados parciales. 

Por ello a través de un comunicado, la dependencia capitalina reiteró que para conocer las causas exactas que originaron la muerte del ejemplar el mes pasado, deberán esperar a que estén disponibles todos los resultados de los análisis que realizan diversos laboratorios, incluido uno de Estados Unidos.

De esta forma, antes de emitir alguna opinión adicional o tomar alguna decisión, la secretaría esperará a contar con la valoración del grupo de expertos que participará en este caso.

A su vez manifiesta en ser la primera dependencia interesada en esclarecer las causas de la muerte del ejemplar de Gorila de tierras bajas, tras el intento fallido de ser trasladado del Zoológico de Chapultepec a Guadalajara con fines reproductivos.