Son diversas las tentaciones a las que se enfrenta la humanidad, pero cada persona debe reflexionar acerca de la conversión para rectificar el camino

“hemos optado por Jesús y no por el demonio. Queremos seguir su huella, pero sabemos que no es fácil, sabemos lo que significa ser seducidos por el dinero, por la fama o el poder, por eso la Iglesia quiere sanar nuestros corazones, de todo lo que degrada, degradándose o degradando a otros”

Así lo dijo, el Papa Francisco, durante la misa que ofició en el Centro de Estudios Superiores Ecatepec, Estado de México, este domingo