80 por ciento de los choques lamineros son provocados por la falta de pericia y de conocimiento sobre los llamados “puntos ciegos” a la hora de conducir.

De hecho, de acuerdo con el Centro de Experimentación y Seguridad Vial México, 23 por ciento de los conductores aceptan errores por hacer maniobras sin espejear, así como por el incorrecto ajuste del retrovisor y los espejos laterales.

En el mismo sentido, la Organización Panamericana de la Salud informó que en caso de accidente, muchos de los automovilistas reconocen que el siniestro fue causado por no haber visto el otro vehículo.

Algunos de esos percances se presentan al momento de ir en reversa o al no tener control adecuado del automóvil cuando se rebasa por la izquierda. A esto se suma que el elevado número de vehículos en la ciudad tampoco permite dejar una distancia de tres metros entre cada auto, lo que origina los llamados “besos”.

Expertos explican que los humanos tenemos un campo de visión de 180 grados de forma horizontal y de 100 grados de forma vertical, por lo que desde la posición del conductor solo se puede ver hacia enfrente y la parte lateral; de ahí la importancia de ajustar los espejos laterales hasta que se vea el medallón completo.

Según cifras oficiales, los accidentes de tránsito generan lesiones a 5 millones de personas al año en América Latina. Asimismo, son la principal causa de muerte en edad escolar, de 5 a 14 años, mientras que 860 mil mexicanos viven con una discapacidad a causa de un incidente vial.

 

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