Pinceladas de esperanza para alimentar la fe cristiana, fue lo que dejó la visita del Papa Francisco en vecinos de las delegaciones Iztacalco e Iztapalapa que acudieron a la avenida Río Churusco, casi esquina Tezontle, para despedirlo en su paso rumbo a Ciudad Juárez, Chihuahua

“me llamo Laura y vengo de Puebla, a ver al Papa. ¿Cuándo llegó? El sábado, traje a mi nieto, para pedirle que me lo alivie, está malito, muy malito y para pedir por unas personas enfermas de cáncer y por todos los familiares. ¿De cuándo viene a ver al Papa? Son 3 veces que lo veo y de regreso y ahora vengo a despedirlo”