El presidente Enrique Peña Nieto después del mediodía, llegó a la vieja casona de Xicoténcatl que hoy luce remodelada. Al entrar rindió honores a la bandera y se trasladó al pleno del Senado donde ya lo esperaban levantados senadores, secretarios de estado, empresarios, e invitados especiales.

El propósito fungir como testigo de honor de la entrega por parte de la mesa directiva de la Cámara Alta de la medalla Belisario Domínguez al empresario Alberto Bailleres, quien fue seleccionado de entre 49 personalidades.

En una ceremonia de alrededor de una hora, el Ejecutivo Federal como es tradición permaneció en silencio, mientras que el galardonado es el único orador. Al final de la ceremonia de entrega de la medalla, los representantes de los tres poderes se trasladaron al patio central de la antigua sede del Senado para hacer una guardia de honor en el monumento a Belisario Domínguez.