Al participar en la Sesión de la Cumbre de Líderes de G20, en Turquía sobre los dos retos globales de nuestro tiempo: el terrorismo y la crisis de los refugiados, el Presidente Enrique Peña Nieto quien fue el último en tomar la palabra, condenó enérgicamente los atroces atentados terroristas registrados el pasado viernes en la ciudad de París, Francia, así como los ocurridos recientemente en Líbano y Turquía.

Reiteró que ninguna razón justifica que se ataque a civiles indefensos, al tiempo que expresó la profunda solidaridad del pueblo y del Gobierno de México con las víctimas y sus familiares.

El Presidente recordó que los trágicos sucesos ocurridos en París también cobraron la vida de dos mexicanas.  Ante los integrantes del G20, consideró que los comentarios vertidos durante la reunión debían traducirse en una acción global real en contra del terrorismo, de la mano de la Organización de las Naciones Unidas.

Respecto a la crisis migratoria en Siria, Peña anunció que México planea hacer una contribución monetaria, esta vez mediante el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Ya que recordó que, de conformidad con nuestra tradición diplomática, hemos  participado de manera activa en la atención de los refugiados sirios, y que en 2014, México hizo aportaciones económicas, a través de organismos internacionales, para apoyar a refugiados sirios en Jordania, Líbano y Turquía.

Los mandatarios participantes en el G20 reafirmaron que el terrorismo no puede ni debe ser asociado con religión, nacionalidad, civilización o grupo étnico alguno.

Asimismo, indicaron que el combate contra el terrorismo es una prioridad fundamental para la comunidad internacional y reiteraron su disposición de trabajar de manera conjunta para combatir los actos terroristas.