El miércoles 17 de febrero, en Ciudad Juárez, Chihuahua, el Papa Francisco celebrará misa para todas las víctimas de la violencia y no se reunirá con un grupo en particular como los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero

“Hay muchas personas que han sufrido esta tragedia, hay muchísimos colectivos, el Papa hubiera querido recibir a todos, pero no podía privilegiar un grupo, no se podía privilegiar a un solo grupo, porque algunos, incluso nos decían eso, sabían que había estas solicitudes y decían por qué a ellos sí y a nosotros no, en este sentido, el Papa va a hablar a todos, va a celebrar con todos, porque no podíamos decir es más el sufrimiento de estos porque son más conocidos que otros”

Así lo dijo, Eugenio Lira Rugarcía, coordinador de la visita del pontífice a México