En alusión al quinto mandamiento “no matarás”, el Papa Francisco pidió abolir la pena de muerte en todo el mundo.

Al pronunciarse sobre el tema, el Sumo Pontífice llamó a los políticos católicos de todo el mundo a hacer “un gesto valiente y ejemplar” y suspender cualquier ejecución durante el actual Jubileo de la Misericordia, que termina en noviembre próximo.

Argumentó que el mandato es absoluto e igual de válido para todos, tanto culpables como inocentes.

El Papa Francisco dijo que existe “una creciente oposición a la pena de muerte, incluso para la defensa legítima de la sociedad”, ya que existen medios eficientes para combatir el crimen sin negar la posibilidad de rehabilitación a quienes los cometan.

Asimismo, pidió mejorar las condiciones en las prisiones del mundo.