***Nota: Es tiempo de desenmascarar las tres tentaciones que intentan arruinar la verdad a la que hemos sido llamados

“Primera: La riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan sólo para mí o para los míos. Es tener el pan a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta, ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos”

Fue el mensaje del Papa Francisco, durante la misa que ofició este domingo en Ecatepec, Estado de México