La familia no es un invento humano, es un proyecto divino donde los padres deben orientar desde la educación, pero los hijos también deben ser escuchados

“el ambiente cultural no favorece esta misión tan noble, pues presenta a los hijos como un estorbo. Con frecuencia la preocupación principal no es el desarrollo integral de la persona, quieren que consigan un buen puesto, un estatus social, se vive presionado por conseguir el alimento, las medicinas y la escuela, sin poder pensar en otros aspectos importantes de la persona. Esa es la tragedia de muchas familias pobres que no tienen lo absolutamente necesario”

Así lo dio, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, durante la Homilía dominical en la Catedral Metropolitana