En DF y Querétaro; las peores Zacatecas, Edo Mex, Guerrero y Michoacán

Ante el presidente Enrique Peña Nieto, María Elena Morera presidenta de Causa e Común, advirtió que las policías del país padecen de “carencias, mala capacitación y, en general de un gran desorden institucional, en el Cuarto Foro Nacional Sumemos Causas por la Seguridad, Ciudadanos y Policías, que organiza dicho organismo.

En su intervención señaló que en “Michoacán encontramos que hay 600 policías estatales que hacen labor de vigilancia, cuando en la nómina de la llamada fuerza ciudadana hay 2 mil 300 elementos que nos registraron este año, nos preguntamos donde están todos los demás, en Gurrero ocurre algo muy similar cientos de plazas de policías están asignadas a personas sindicalizadas”.

Destacó que con base en una evaluación es en el Distrito Federal y Querétaro tienen un mayor avance, y en situación crítica Zacatecas, Estado de México, Guerrero y Michoacán.

Entre los datos más sobresalientes se destaca que 6 de cada 10 policías entrevistados considera que no existe un apego a la normatividad en salarios, horarios de trabajo, horarios de descanso, premios y castigos; 8 de cada 10 policías entrevistados considera que el número de policías en sus corporaciones es insuficiente; 3 de cada 10 policías ha presenciado abuso verbal, humillación y discriminación hacía sus compañeras de trabajo; 7 de cada 10 policías considera merecer un premio por su labor durante el último año.

El estudio refiere que sólo 1 de cada 10 ha recibido algún premio; 2 de cada 10 han ascendido y 8 de cada 10 policías entrevistados están “nada” o “poco” satisfechos con el otorgamiento de ascensos; 5 de cada 10 policías manifiesta que los castigos no son justos y no se aplican conforme a la ley.

Asimismo, Morera, pidió al presidente Enrique Peña Nieto reestructurar el secretariado ejecutivo del sistema nacional de seguridad pública, que sólo se ha convertido es un repartidor de dinero sin que haya resultados; consolidar la comisión especial de desarrollo policial; acelerar la implementación de la clave única de identidad; institucionalizar espacios ciudadanos de participación en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, y exigir a los gobernadores rendición de cuentas

“Es indiscutible que tragedia en Iguala nos cimbró y reflejan el más profundo deterioro de nuestras instituciones, así como la complicidad y corrupción en los distintos niveles de gobierno, lo que no puede resolverse con discursos, ni con paliativos a corto plazo, ni implementando estrategias como si todo el país tuviera los mismos problemas, señaló