infidelidad

 

Por infidelidad, entendemos la relación fuera del lazo conyugal que uno de los miembros establece con otra persona, ésta puede ser a corto o a largo plazo.

El lazo marital indica no al hecho jurídico de contraer matrimonio sino a la posibilidad de que la pareja haya aceptado llevar una relación más o menos duradera, de manera voluntaria y comprometiéndose moral y físicamente el uno con el otro.

Sin embargo llega a presentarse la infidelidad por parte de uno de los dos, y las razones podrían ser pérdida de confianza, conflictos, desajustes emocionales y falta de comunicación. Estas se pueden analizar desde un punto de vista biológico y psicológico.

Biológicamente la infidelidad no tiene nada que ver con la insatisfacción sexual, al contrario es la búsqueda por una variedad en la experiencia sexual. En cuanto a lo psicológico, el adulterio aparece debido a la incapacidad de poder expresar a la pareja lo que se quiere o desea y es motivada por la soledad.

Si quisiéramos definir quién es más o menos infiel debemos considerar tanto hombres como mujeres, no tienden a ser infieles de la misma forma.

Ante la disyuntiva de qué causa la infidelidad, el Instituto Mexicano de Sexología, realizo un estudio y obtuvo que el 57 por ciento de los mexicanos no cumplieron las expectativas de su pareja y el 19 por ciento no tiene buena comunicación con su pareja.

La infidelidad no presenta diferencias entre géneros, pero si de acuerdo a los valores culturales, lamentablemente México es catalogado como el país más infiel, de acuerdo con un estudio realizado por el portal AshleyMadison, red social diseñada para encontrar parejas sexuales.

Sin embargo, el portal dio a conocer que el 44 por ciento de sus usuarios son mujeres en busca de parejas sexuales para sostienen relaciones extramaritales, lo que ubica al país en el primer lugar de infidelidad femenina.

El adulterio de una mujer suele ser “emocional” es decir desde el punto de vista psicológico; y la de un hombre “física”, comúnmente solo busca relación sexuales placenteras o aspectos que en su pareja no ha podido obtener.

Tal como sucede con los hombres, las mexicanas buscan relaciones sin compromiso, que no atenten contra su estabilidad matrimonial, es por eso que engañan a sus esposo mientras ellos no están viendo, pero si se citan con el amante reparten dos o tres horas del gimnasio, de escuela, para el idilio amoroso. Por lo regular los amantes son los amigos, compadres, vecinos y amigos de sus hijos.

Así mismo y por cuestiones culturales se tiene la errónea idea de que los hombres son más infieles que las mujeres, pero eso no es necesariamente real; las mujeres cuando tienen 30 y 40 años, sin importar su grado escolar, pueden ser infieles cuando se sienten insatisfechas.

Entre los datos arrojados por el portal ubicó a la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Tijuana, como las ciudades con mayor incidencia de este fenómeno y donde menos se presenta es Ensenada, Ixtapaluca, Matamoros, Gómez Palacio y Tampico.

infidelidadCon respecto al tema, el instituto de investigación en psicología Clínica y Social, dijo que el 76 por ciento de las parejas contraen matrimonio por amor, contrario al 24 por ciento que se casan por el hecho de tener hijos, pese a esto la tasa de divorcio en México se ha incrementado 80 por ciento, debido a la infidelidad.

Ante este panorama, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que las entidades donde hay más divorcios son Baja California, Chihuahua y Colima; y las entidades en donde hay menos son Oaxaca, Tlaxcala y Guerrero.

Así mismo, se realizó un sondeo donde los hombres que contraen matrimonio se encuentran entre los 27 y 28 años, mientras que las mujeres se encuentran entre los 25 años y cuando se divorcian cuentan con 35 o 38 años de edad.

Lo importante es tomar en cuenta que si existe un camino para lo duradero, lo estable y satisfactorio y ello Se refiere a tener presente que no basta estar enamorado sino aprender a convivir en pareja, poseer habilidades de comunicación, aprender a negociar, debemos recordar que en el amor no se improvisa se construye y la sexualidad también.

Es importante destacar que antes del 8 de junio del 2011 aún se castigaba la infidelidad, sin embargo a partir de esta fecha se publicó en el Diario Oficial de la Federación la despenalización del adulterio, debido a que es difícil de comprobar este delito y se considera “que no se pone en riesgo la integridad ni la seguridad del ofendido”.