“Hasta la peor persona del mundo puede convertirse en un héroe al morir”. Este es el lema de una campaña que puso en marcha la organización Donate Life America, para tratar de generar concienciar sobre la importancia de convertirse en un donador de órganos.

Se trata de un cortometraje que relata la vida de Coleman F. Sweeney, un “imbécil, grosero, pretensioso, abusivo y sucio”, quien al morir se convierte en un héroe.

La cinta muestra a Sweeney disparando a perros con armas de pintura, regalando cigarrillos a menores, gritándole a una anciana para que cruce la calle más rápido. Su vida está llena de despropósitos hasta que un día, discutiendo con una mesera, sufre un ataque cardíaco y muere.

Tras su muerte, dona su hígado a un padre; el corazón a una profesora, quien pudo continuar compartiendo su conocimiento durante 25 años, y sus córneas una anciana, quien vuelve a ver.