La Universidad Nacional Autónoma de México, puso en marcha un observatorio de cambio global y climático costero en Mazatlán, Sinaloa.

El objetivo de este trabajo es sentar bases metodológicas para identificar modificaciones en las condiciones ambientales, como la disminución del oxígeno, que va en aumento en todo el mundo.

Otro objetivo es identificar, cuantificar y proporcionar información científica sobre los aspectos más importantes del impacto del cambio global y climático en ecosistemas costeros.

La labor está a cargo de Joan Albert Sánchez Cabeza, responsable del proyecto Cambio Climático y Global del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.

“Sería decir, bueno pues aquí, el agua de la zona costera se está elevando por encima de algún nivel que ponga en peligro el manglar o incluso la industria turística”, explica el especialista.

Con la puesta en marcha del observatorio se recopilan datos de los indicadores del cambio global procedentes de medidas en el pasado, de imágenes satelitales y de sensores que miden de forma permanente.

El objetivo es crear una red de monitoreo costero a largo plazo, que pueda ampliarse y perfeccionarse en función del conocimiento y los recursos disponibles; además, que permita consolidar y difundir, mediante una base de datos  accesible, el conocimiento obtenido.