imagen-grecia_35Grecia, el país europeo más afectado por la crisis financiera mundial de los últimos años y con una deuda que lo tiene al borde de la quiebra, celebrará este domingo un referéndum vital para su futuro, cuyo resultado es imprevisible.

Ni los analistas ni los sondeos concluyen el resultado de la consulta popular de este domingo, convocada por el gobierno griego durante una larga negociación con sus acreedores europeos y el Fondo Monetario Internacional.

Diez millones de griegos con derecho a voto están convocados a las urnas para responder una pregunta, cuya respuesta marcará la negociación de Grecia con sus acreedores representados por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI.

De acuerdo con las encuestas, ocho de cada 10 griegos no quieren abandonar el euro como divisa y volver a su antigua moneda, el dracma.