La organización “Mensajeros Urbanos” realizó un experimento social al interior del metro, donde muchas mujeres son víctimas de acoso sexual, el objetivo principal era observar la reacción de la gente ante este tipo de situaciones.

El resultado al final del ejercicio fue positivo, pues en la mayoría de los casos, alguien defendía a la “acosada”, desde el que le ofrece el lugar, pasando por el agresivo y hasta el que quiere entregar al acosador con la policía.

Al finalizar la grabación, los “Mensajeros Urbanos” sugieren: “Si algún día vez algo alza la voz, si entre todos nos ayudamos podemos acabar con muchos problemas sociales”.