Un grupo de investigadores de la Universidad de Coimbra, en Portugal, demostró que la pasión por el futbol es similar al sentimiento de una persona enamorada.

Según el estudio de los científicos Catarina Duarte, Miguel Castelo-Branco y Ricardo Cayolla, los circuitos cerebrales que se activan en los aficionados al futbol son los mismos que en los casos de amor romántico, debido a que el cerebro es la zona del cuerpo donde surgen las emociones placenteras que dan felicidad y euforia del amor.

Explicaron que ante situaciones positivas como un gol, una buena jugada o mejor aún, cuando el equipo resulta victorioso, se activan en el cerebro regiones similares del córtex frontal, donde se libera dopamina a modo de recompensa. También detallaron que cuando la emoción es negativa, esta tiende a ser suprimida de la memoria emocional.

Asimismo, la amígdala que regula las emociones se activa más en los aficionados que en las personas que practican el amor romántico o de pareja. Sin embargo, la pasión por el futbol se puede tornar en obsesión y perjudicar al grado de fanatismo.