En su primera visita pública a Acapulco, en Guerrero, en 2016, el presidente Enrique Peña Nieto, reconoció que el mayor reto de su gobierno es revertir el escenario de inseguridad en diversas regiones del estado, por lo que llamó a las autoridades locales a hacer un frente común.

“No queremos que sea señalado por los niveles de inseguridad, de violencia, que lamentablemente han asolado a Guerrero en los últimos meses, en los últimos años”, destacó el Ejecutivo Federal.

Ante el gobernador Héctor Astudillo, dijo que al asumir su encargo recibió una entidad ante un gran reto, y éste es de forma señalada, uno de ellos, el realmente revertir el escenario de inseguridad que se vive en distintas regiones del Estado de Guerrero.

“Hoy Guerrero es de las entidades del país que en esta asignatura de la seguridad representa, quizá, uno de los mayores retos”, enfatizó Peña Nieto.

Esto en el marco del Plan Nuevo Guerrero y de la firma del Acuerdo Guerrero Incluyente y Próspero, que tiene como fin impulsar proyectos productivos en zonas de alta marginación, toda vez que Guerrero es uno de los estados de mayor pobreza.