imageEl frío era insoportable, calaba hasta los huesos, pero eso no fue impedimento para que cientos de personas, llegaran desde antes de las cinco de la mañana al Eje 8 Sur y Avenida Insurgentes, para ver por tanto solo menos de un minuto al Papa Francisco, en su paso hacia el Zócalo de la Ciudad de México.

Cubiertos con cobijas, chamarras, gorras, guantes, bufandas, que por cierto eran insuficientes para cubrirse del fuerte frío, mujeres, hombres y niños, algunos sentados en las frías banquetas y otros más listos, en sus sillas portables, se decían emocionados por ver al jerarca católico en su papamóvil.

“Yo le pedi que me ayude mucho, que pase el año con salud, vengo de Puebla; yo quiero que nos de mucha paz y que la gente se llene de esperanza, yo puse mis necesidades en sus manos para que también en su oración pueda llevarnos y compartir con él nuestras necesidades como pueblo mexicano”comentaron algunos fieles después de ver pasar al Papa.

Cabe mencionar que el metrobús, que va de Indios Verdes al Caminero, suspendió el servicio desde Río Churubusco hasta la Bombilla.