Un automovilista le dio una moneda de 50 centavos a una mujer que pedía dinero, pero le aventó la moneda de regreso.

El joven decidió volver a pasar por el mismo lugar con una cámara para exhibir a la mujer.

Se volvió a repetir la acción… La señora de edad avanzada extendió la mano y tan pronto se dio cuenta del valor de la moneda la regresó aventándola.

Después el automovilista señaló ” Viva la gente que pide limosna y no acepta aunque sea 50 centavos. En mi vida vuelvo a dar un solo centavo de limosna”.

De acuerdo con el Banco de México, circulan en el país más de cuatro mil 400 millones de pesos en monedas con un valor menor a un peso ( 10, 20 y 50 centavos).

Un ejemplo de lo útil que pueden resultar los centavos

La falta de centavos se puede reflejar, al pagar el transporte público, pues algunos camiones cobran en fracciones, es decir, 5.50 pesos y a falta de cambio el usuario redondea la cifra a seis pesos… Si un ciudadano utiliza este transporte dos veces al día, pero no tiene monedas de 50 centavos, la pérdida anual puede ascender a 260 pesos, dinero con el que se podría comprar 47 litros de leche Liconsa, explica Abraham Vergara, especialista en Finanzas de la Universidad Iberoamericana.

Estudios del Banco de México muestran que las monedas chicas, principalmente de 10 y 20 centavos, son usadas para entregar cambio, pero quien las recibe rara vez las vuelve a poner en circulación… Esta tendencia se refleja en las encuestas trimestrales que realiza el banco central y que miden la percepción de las personas en torno al uso de billetes y monedas. En la más reciente, el porcentaje de personas quienes reportaron que al realizar una compra, el comercio no tuvo cambio se ubicó en 6.7 por ciento, su nivel más alto desde mediados de 2008, cuando fue de 1.6 por ciento.